Este blog fué escrito por una de nuestras consultoras, Carolina Sofrony 

Los «Territorios y áreas conservados por pueblos indígenas y comunidades locales –TICCA», también conocidos como Territorios de Vida, buscan reconocer y destacar el estrecho vínculo que pueblos y comunidades alrededor del mundo tienen con los territorios que habitan y custodian. Existen tres elementos que caracterizan a los Territorios de Vida[1]:

 

1. Hay una profunda y estrecha conexión entre un territorio o área y un pueblo indígena o comunidad local. Esta relación está generalmente integrada a la historia, la identidad social y cultural, la espiritualidad y/o la confianza del pueblo en el territorio para garantizar su bienestar material e inmaterial.

2. El pueblo o comunidad custodia toma decisiones y define reglamentaciones acerca del territorio, área o hábitat y las hace cumplir (ej., acceso y uso) a través de una institución de gobernanza que funciona.

3. Las decisiones de gobernanza y los esfuerzos de gestión del pueblo o comunidad contribuyen a la conservación de la naturaleza (ecosistemas, hábitats, especies, recursos naturales), así como al bienestar de la comunidad.

 

Existe una estrecha relación entre los Territorios de Vida y la conservación de los valores naturales y culturales. A escala global se reconoce su aporte a la preservación de ecosistemas y especies amenazadas, esto representa la base de sustento económico y cultural para millones de personas y juegan un papel fundamental en el reconocimiento de los derechos a la tierra de los pueblos indígenas y las comunidades locales.

 

De acuerdo con el Consorcio TICCA la cobertura total de estos territorios es comparable a la superficie que abarcan las áreas protegidas por los gobiernos, aproximadamente el 13% de la superficie terrestre del planeta. Globalmente, 400 a 800 millones de hectáreas de bosques son propiedad de —o son administradas por— comunidades, al tiempo que la tierra y sus recursos en otros ecosistemas también se encuentran bajo control comunitario.

 

Reconociendo los valiosos aportes de los Territorios de Vida no solo a la conservación del territorio sino también al cumplimiento de los compromisos ambientales adquiridos por el país en el marco de las Convenciones Internacionales (Biodiversidad, Cambio Climático y Lucha contra la desertificación), el día 23 de marzo se realizó el diálogo con representantes de Red TICCA de Colombia, con el objetivo de que sus visiones sean incorporadas en el reporte nacional Estocolmo +50.

 

A lo largo de esta conversación se resaltó el compromiso de estos territorios (indígenas, campesinos y afro) en salvaguardar la visión de la vida en todos sus dimensiones, entendiendo que existen relaciones de reciprocidad entre la tierra y las comunidades: la vida y la cultura humana no son conceptos distintos, si no parte de una sola visión de la vida.  

 

Gracias a esta visión y al accionar de los Territorios de Vida su aporte a enfrentar la triple crisis planetaria que estamos viviendo (pérdida de biodiversidad, cambio climático y contaminación) es indiscutiblemente. Específicamente, se destacan cuatro puntos:

 

1. Adoptando modos de vida sostenibles que favorecen la conservación de recursos en áreas estratégicas y se adaptan a los cambios en el clima.  

 

2. Adoptando de una dinámica de consumo sin excesos, que promueve el trabajo colaborativo, lo que favorece la regeneración de los recursos naturales y sistemas vitales para la vida sobre la tierra.

 

3. Realizando una defesa legitima del territorio frente a actividades extractivas que deterioran el ambiente y contaminan los recursos (agua, suelo y aire).

 

4. Promoviendo el conocimiento tradicional y milenario que sobrevive y aporta al uso y manejo sostenible de los recursos.  

 

Lo cierto es que aunque los Territorios de Vida hacen un enorme esfuerzo para gestionar de manera sostenible sus territorios, la velocidad a la que se está dando la degradación ambiental es tan alta que se requieren acciones urgentes desde diversas escalas de intervención y planificación (local, regional, estatal, internacional), en las que se reconozcan las particularidades de los territorios y las visiones de las comunidades que los habitan.

Es fundamental reconocer y valorar los procesos que se dan en los Territorios de Vida, más allá de un aporte a alcanzar los compromisos ambientales internacionales, se conserva por la vida y por nuestra madre tierra, se conserva por cado uno de nosotros.

#ConversemosSobreElPlaneta #Estocolmo+50

 

 

Be the first one to comment


Please log in or sign up to comment.