- El sector minero energético es un impulsor estratégico del desarrollo económico y social del país. La industria minera representa cerca del 2% del Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia.
- Los retos medioambientales y sociales asociados a las actividades minero-energéticas se pueden transformar en oportunidades para construir un desarrollo sostenible y lograr el bienestar de toda la población.
- A 2024 se tienen identificados en el país 30 proyectos (6 de ellos en Antioquia) que van a implicar inversiones por más de 5.000 millones de dólares y generarán por lo menos 7.000 empleos.
31 de marzo de 2022. El quinto diálogo sectorial para la Consulta Nacional sobre prioridades ambientales que serán llevadas a la reunión de Estocolmo+50 liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Foro Nacional Ambiental.
Invitados
Representantes del gobierno, académicos, organizaciones no gubernamentales y del sector privado, expertos en el sector minero con conocimientos en gestión ambiental y desarrollo sostenible en Colombia participaron del diálogo para recoger ideas, visiones y recomendaciones sobre las perspectivas de futuro y acciones urgentes identificadas por el sector minero en materia ambiental y de ODS, para la construcción del reporte de país en el marco de la reunión de Estocolmo+50.
La discusión contó con la representación y experticia de Sandra Sandoval, viceministra de Minas; Tatiana Aguilar Londoño, directora de minería empresarial del Ministerio de Minas; Claudia Jiménez, exdirectora del Grupo de Dialogo Minero; Mauricio Cabrera, coordinador de políticas temas mineros de la WWF; María Alejandra Vélez, profesora asociada de la Facultad de Economía Universidad de Los Andes; María del Pilar Pardo, asesora ambiental en la Gestión Ambiental Estratégica; Guillermo Rudas, economista, investigador y consultor independiente, experto en asuntos ambientales y de Johanna Barney, investigadora de Indepaz en La Guajira.

Pregunta Central
En Colombia, como en Latinoamérica, se avanza en el desarrollo de proyectos de gran escala y dentro de sus objetivos principales se encuentra el diseñar e implementar un modelo de desarrollo sin sacrificio para los sectores, comunidades y pueblos étnicos.
¿Cómo asegurar que los proyectos mineros viabilicen la implementación de los planes territoriales como una ruta hacia el desarrollo, como un mecanismo para la disminución de la pobreza y mayor equidad en zonas remotas del territorio nacional?
Diálogo y conclusiones

Para empezar Tatiana Aguilar, directora de minería empresarial del Ministerio de Minas, resaltó la responsabilidad de trabajar mancomunadamente con autoridades nacionales y locales, con el fin de fortalecer el cumplimiento del código ambiental.
Así mismo, la importancia del respeto de la vocación de los territorios, la diferencia entre comunidades y el consecuente potencial que existe para la diversificación en la producción de minerales, apostándole al fomento de la minería artesanal para la sostenibilidad del sector.
Sin embargo, también destacó la urgencia de elevar los estándares mineros de cara al aumento de la demanda de minerales, y en el mismo sentido, la implementación de pedagogía en el territorio para que la formalización resulte atractiva en términos de ganancia económica, que se aclaren esas rutas técnicas de formalización y que exista una coherencia entre las normativas y la realidad de los territorios.
Hubo conceso en que todos los territorios son distintos y en que no se puede generar un modelo y aplicarlo a todo el país porque cada uno tiene una sensibilidad distinta. También, en la necesidad de fortalecer la gobernanza a nivel local, de las comunidades étnicas, de los campesinados, de quienes viven el día a día en el territorio, que sean ellos, con la asesoría pertinente, los tomadores de decisiones de lo que sucede en su entorno.
Para ello, resultaba imprescindible generar cadenas de suministro responsable para los pequeños mineros, que les permitan cumplir con la norma, y, como estrategia complementaria, pero igualmente importante, realizar pedagogía en el uso de minerales. A propósito, se manifestaba que el 50% de su consumo mundial viene de la joyería, por lo cual es necesario certificar con un sello verde los minerales extraídos de manera responsable y ser consecuentes en términos de precio a la hora retribuir al minero.
Resultó importante implementar un plan de salvaguardia del conocimiento que supone la minería ancestral, reconociéndolo como patrimonio inmaterial cultural de la humanidad. Así, el oro extraído de este modo pueda ser reconocido con el mejor precio posible fuera del país, lo cual servirá como incentivo para la formalización.
En conclusión, destacó la urgencia de ver la minería más allá de los recursos que esta pueda generar al país, y más como un asunto de derechos humanos, que afecta a los territorios de maneras distintas y que se manifiesta en impacto social y ambiental.
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