• Para cumplir con lo requerido por la ciencia (1.5 a 2 °C) al 2050 Colombia requiere reducir las emisiones de GEI en el 90% respecto de las emisiones del 2015.  
     
  • El gobierno colombiano estableció en Glasgow (COP26) una meta ambiciosa de reducción de emisiones del 51% al 2030.
     
  • Estás ambiciosas metas requieren empezar a tomar, desde ahora, medidas restrictivas para la extracción de carbón e hidrocarburos.

5 de abril de 2022. Se llevó a cabo el sexto diálogo sectorial para la Consulta Nacional sobre prioridades ambientales que serán llevadas a la reunión de Estocolmo+50, este diálogo fue liderado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y La Embajada de Suecia en Colombia, en articulación con el Ministerio de Ambiente y el Foro Nacional Ambiental .

 

 

Invitados

 

S+50

 

Representantes del gobierno, académicos, organizaciones no gubernamentales y del sector privado, expertos en el sector energético con conocimientos en gestión ambiental y desarrollo sostenible en Colombia atendieron al sexto diálogo sectorial.

El encuentro fue moderado por Diego Olarte del equipo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y contó con la participación de Maria Fernanda González, gerente de Sostenibilidad en ANDESCO; Daniel Guatáme, profesional en energía y gas en ANDESCO; Juan Benavides, investigador de Fedesarrollo; Diego Grajales, coordinador de cambio climático en el Ministerio de Minas y Energía; Armando Zamora, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos; Rosa Peña Lizarazo, abogada del Programa de Derechos Humanos y Ambiente de AIDA y de Natalia Daza, representante de Dejusticia.

 

Preguntas centrales

¿Qué tan probable es que Colombia cumpla con las metas de reducción de emisiones a 2030 - 2050?

¿Cuáles son las apuestas del gobierno y el sector privado para su cumplimiento en lo que concierne a la energía? Y en ese sentido

¿Cuál es el sector más estratégico en su contribución a la transición energética en Colombia: hogares; generación y producción de energía; transmisión y distribución; movilidad; industria; comercio?

 

Diálogo y conclusiones

 

S+50

 

Para empezar, la necesidad de la implementación de nuevas tecnologías surgió como un componente importante para una transición energética justa, que de continuidad a los esfuerzos que han adelantado el gobierno nacional y el sector energético, y los fortalezca en temas de participación ciudadana para el licenciamiento ambiental y el uso racional de la energía. 

Así, resultaba imprescindible, desde el estado, armonizar las visiones de desarrollo que existen en los territorios con las de los proyectos que puedan llegar a los mismos, fortalecer la escucha a comunidades en consultas previas y garantizar la seguridad para los defensores del medio ambiente.

Durante el diálogo se manifestó que para la transición es necesario el crecimiento económico, así como la erradicación de la pobreza, enfocando los esfuerzos a que las comunidades que viven en los territorios donde se están realizando los grandes proyectos cuenten con las condiciones de vida mínimas, teniendo en cuenta que existe una correlación importantísima y poco discutida entre la disminución de la desigualdad y la posibilidad de alcanzar las metas planteadas para el 2030 y 2050.

Otros aspectos destacados fueron la diversificación de la canasta energética, la implementación del gas para la movilidad sostenible, la conservación de cuencas para generar seguridad hídrica, el ahorro y uso de regalías y el ampliamiento del análisis de emisiones teniendo en cuenta las responsabilidades implícitas en la cadena de suministro.

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